
Cuando llegamos a Granada pensábamos que veníamos simplemente a hacer un curso de español con nuestro instituto de formación profesional. Después de una semana, nos dimos cuenta de que fue mucho más que eso.
Somos un grupo de estudiantes de Donauwörth en Alemania de entre 19 y 22 años, y para muchos era la primera vez en España. Estábamos nerviosos, con curiosidad y muchas expectativas. Ahora podemos decir que ha sido una de las mejores experiencias que hemos vivido.
Clases de español dinámicas y divertidas
Las clases no fueron como las típicas clases en nuestro país. No solo escuchábamos al profesor: trabajábamos en grupo, hacíamos juegos, practicábamos diálogos reales y aprendíamos expresiones que podíamos usar inmediatamente en la ciudad.
Los profesores nos ayudaron a perder el miedo a hablar. Aunque cometiéramos errores, nos sentíamos cómodos. Después de pocos días, ya éramos capaces de pedir comida, comprar en tiendas o hablar con nuestras familias anfitrionas en español.
Descubriendo la Alhambra
Uno de los momentos más impresionantes fue la visita a la Alhambra. Verla en persona fue increíble. Caminar por sus patios y jardines nos hizo sentir dentro de la historia.
También fuimos de excursión a Córdoba, donde seguimos descubriendo la cultura andaluza.
Taller de cocina y flamenco
No todo fue estudiar. Participamos en un taller de cocina española donde aprendimos a preparar una Paella.
En el espectáculo de flamenco descubrimos una parte muy importante de la cultura andaluza.
Vivir con una familia española
Al principio, muchos estábamos un poco nerviosos por alojarnos con familias anfitrionas. Pero al final fue una de las mejores partes del viaje.
Nos quedamos en régimen de media pensión, compartimos comidas y conversaciones, y practicamos español todos los días en situaciones reales. Nos sentimos acogidos y seguros.
Además, nos ayudó a ser más independientes y abiertos a otras culturas.
Una experiencia que no olvidaremos
Esta semana en Granada no solo mejoró nuestro nivel de español. También nos ayudó a:
- Ganar confianza
- Hacer nuevos amigos
- Conocer otra cultura
- Ser más autónomos
- Crear recuerdos inolvidables
Granada nos pareció la ciudad perfecta para estudiantes: segura, llena de historia y con un ambiente muy agradable.
